Estimados Foristas:
Estas son algunas reflexiones personales sobre el coleccionismo en general y sobre el de cuchillos en particular, surgidas a partir de los posteos que se realizaron anteriormente.
No pretenden ser "la ultima palabra" en el tema, sino simplemente mi opinion personal, despues de estar coleccionando objetos de diversa indole desde mi ya lejana niñez (estampillas, trenes en miniatura, lapiceras, etc. y obviamente, haber dedicado los ultimos 35 años a las armas y los cuchillos, esto ultimo lo que nos interesa aqui).
Lo cual me ha puesto en contacto con muchos coleccionistas, de las mismas cosas que yo, y de otras cosas que jamas se me ocurriria coleccionar, o para las cuales jamas tendria el dinero para hacerlo aunque deseara hacerlo;y obviamente también con los que se dedican a cuchillos, tanto en nuestro pais como en el exterior.
Para comenzar, creo que no se puede definir a priori, cuales son y cuales no son "cuchillos coleccionables". Cualquier objeto puede ser sujeto de coleccion, y efectivamente el cuchillo también sigue ese parametro basico del coleccionismo.
La elección del acotamiento que debe tener un objeto como centro de una colección, debe ser fijado a priori por el coleccionista, sin importar (en el caso que nos ocupa) si ha sido usado como arma, como herramienta, o simplemente si fue creado para ser exhibido en una vitrina.
Generalmente, el coleccionista se incia como usuario del objeto. Luego se interesa en el mismo, y adquiere un segundo ejemplar. Si su interes, por algun motivo se ve acicateado, compra un tercero, un cuarto o un quinto, y así, sin darse cuenta, se ha convertido en "juntador".
Y aqui viene la primera distincion de importancia: "acumulación" y "coleccion". La acumulacion, es precisamente, el resultado de haber juntando una cantidad de objetos de una misma indole, sin un plan, o vinculacion aparente o predeterminado. Es lo que hace habitualmente un coleccionista antes de convertirse realmente en tal.
¿Que es entonces una coleccion?
Bueno, para muchos es exactamente lo mismo: una acumulacion de objetos del mismo tipo. Pero yo agregaría para diferenciarla de la acumulacion, que en la coleccion, existe una vinculacion entre los objetos que la componen.
Las sucesivas adiciones a la coleccion, tienen una explicacion, al menos para el coleccionista. Agregar una nueva pieza, tiene una explicacion que hace al conjunto. Los objetos que la componen "cuentan algo" a su dueño, o a quien la observa.
Narran una historia, relatan los pormenores de una técnica, o explican una época, por ejemplo.
Pongamos un ejemplo para tratar de explicar mejor:
Un aficionado, adquiere un cuchillo Buck de caza, un cuchillo para churrasquear a un artesano, un cuchillo criollo, un cortaplumas, un cuchillo de cocina francés, un cortaplumas suizo, una daga inglesa de la 2da Guerra.
He aqui una pequeña (pero interesante) acumulacion, que seguramente hara muy feliz a su poseedor, por cuanto las adquirio, porque le gustaban, y porque se encontraban dentro de su presupuesto.
Pero exhibidas en una vitrina, o dentro de un cajon del escritorio, no dicen absolutamente nada, mas alla del placer de su dueño por poseerlas. Esto no es una colección, sino una acumulacion.
Ahora pongamos otro ejemplo:
Otro aficionado, adquiere tres puñales criollos, dos facones, tres dagas criollas, dos cuchillas, etc.. Las hay encabadas en plata, y tambien en guampa, o simplemente en madera. Esto es una coleccion de "cuchillos criollos", que muestra los diversos tipos comprendidos dentro de la tipologia, y diferentes tipos de cabos usualmente empleados.
Otro coleccionista, podria concentrase, por ejemplo, en "marcas de hojas criollas" o bien, distintas marcas de cortaplumas, mientras que otro elige "navajas españolas", y otro elige cuchillos artesanales argentinos, etc etc.
Estos son meras enucniaciones de "colecciones tematicas" por llamarlas de alguna manera.
Es importante mencionar, que en una colección no importa para nada ni la cantidad de piezas que la componen, ni el valor económico de las mismas. Valor y precio son cosas totalmente diferentes. De hecho, puede ser que en conjunto una coleccion tenga un precio de venta muy bajo, pero para su dueño, tienen un valor incalculable, en recuerdos, anecdotas, esfuerzos, etc.
La cantidad tampoco tiene importancia, pues como vimos en los ejemplos anteriores, unas pocas piezas forman una acumulacion o una coleccion, mientras que hay otras que se componen por docenas, cientos o miles de piezas. Tan solo depende de la pasion, de la posibilidad economica, y de las aspiraciones del coleccionista, el ponerle un numero a la cantidad de piezas que la componen.
El verdadero coleccionista no se detiene solamente en la adquisicion de sus piezas. Las estudia, las clasifica, toma notas en fichas sobre las caracteristicas de cada una de sus piezas, anotando lo que ha descubierto en cada una de ellas, etc.
Y además, LEE sobre el tema. Busca catalogos, libros, referencias, etc. Se informa sobre la epoca en que se fabricaron las piezas, sobre quienes las usaban y sobre quienes las fabricaban y como. Busca informacion, de la bibliografia disponible, o de la experiencia de otros colegas.
El coleccionista es un dueño temporario de las piezas, porque los cuchillos y las armas, tienen una vida util mucho mayor que la de un ser humano. Por lo tanto, con toda seguridad, el coleccionista va a desaparecer mucho antes, y las piezas pueden cambiar de dueño varias veces antes de desaparecer ellas mismas, si alguna vez lo hacen.
Como tal el coleccionista tiene una gran responsabilidad de cuidar de sus piezas y conservarlas en el mejor estado posible.
No existe ninguna ley que oblique a acumular, ni mucho menos a coleccionar. Los dos enfoques pueden satisfacer a quien lo encare, de la manera que elija hacerlo. Pero es importante creo, saber distinguir la diferencia entre ambos enfoques.
Pero la especializacion, es una de las claves del coleccionismo de cualquier objeto, sean pinturas, estampillas, o armas o cuchillos. Esto es asi, pues para empezar, no existe ningun bolsillo del mundo (aunque el coleccionista sea un petrolero tejano) que "se banque" adquirir toda pieza que se le cruce en el camino y le guste. Tambien desde el punto de vista de la bibliografia y la investigacion, es mas facil saber a fondo sobre un cierto tema en particular, que saber de todo.
El acumulador junta sin ton ni son, si le gusta la pieza y puede adquirirla lo hace. Y si esto le hace feliz, lo felicito, y no tiene nada de malo, todo lo contrario. Pero eso no es coleccionar.
El coleccionista adquiere las piezas que su presupuesto le permite, pero siempre que "entre" dentro de los parametros que el se fijo para la coleccion, los cuales pueden ser tan amplios y diversos, como él mismo se haya fijado.
Justo es decirlo, que no existe ningun coleccionista serio, que alguna vez no sucumba a la tentacion de comprar una pieza que no tiene absolutamente nada que ver con su coleccion. Y esto tampoco tiene nada de malo.
Tambien es interesante comentar, una observacion que he hecho a nivel universal: es decir, cualquiera sea el obejto que se colecciona (cuadros, estampillas, esculturas, armas o cuchillos, y un enorme etc.), y entre coleccionistas de aqui y del exterior:
Uno de los mayores placeres, o quizas lo que mayor exitacion produce al coleccionista, es el descubrir una pieza, y todo lo que usualmente supone adquirirla pagando su precio o cambalacheandola por otra: convencer a su dueño que la venda, lograr un precio adecuado (cuanto menor mejor) convencer al otro de un trueque, pedir plata prestada, pedir un plazo de pago, estar detras de otra persona durante semanas, meses o años, esperando se decida a venderla, etc etc.
Una vez adquirida la pieza, se logra el climax de la exitacion del coleccionista. Luego vienen unos dias de embeleso en que se la mima, se la admira, se la tiene una y otra vez en las manos, se la cataloga, y se la coloca en la vitrina o cajon que aloja la coleccion.
Y entonces alli cae bruscamente la curva del interes. Es que ha llegado la hora de comenzar la cacería de una proxima pieza.
Para no aburrir a los amigos foristas, termino diciendo que cuando uno estuvo mucho tiempo coleccionando algo, uno llega a desarrollar un instinto (algunos dicen que una locura), en la cual los objetos "le hablan". Es decir, uno se topa con un ejemplar de lo que uno colecciona, y por mas que haya probado sangre, lo haya realizado el artesano mas encumbrado, o la fabrica mas famosa, aunque este encabado en plata u oro, y aunque cueste una fortuna y nosotros podamos pagarla, si el objeto "no nos habla" es decir, si no nos llega a lo profundo de nuestro corazon de coleccionista, si no nos conmueve, seguramente no lo compramos. Y no se trata de belleza, fealdad, maestria de ejecucion, o magnificencia de los materiales. Se trata de "que nos llegue al alma".
Un viejo dicho afirma: "la belleza está en los ojos del observador" y por ello, es el dueño de la colección (o de la cumulacion) el unico autorizado para decidir si una pieza "entra o no entra" en su dominio.
Bueno, el tema da para mucho mas, como por ejemplo cuales son las motivaciones psicologicas que levan a juntar cosas, la personalidad del coleccionista (o del juntador) y un monton de otras cosas muy interesantes, sobre las cuales mucho he leido y reflexionado. Pero "lo dejamos ahí" como decia un famoso periodista de TV.
Gracias por la paciencia de leer este largo posteo, y como dije al principio, esto fue simplemente, una serie de reflexiones personales que deseaba compartir, y no "la verdad de la milanesa" sobre este fascinante tema.
Un cordial saludo a todos, Abel Domenech










LinkBack URL
About LinkBacks
Responder Con Cita